No participar como familia anfitriona
Experiencia muy decepcionante como familia anfitriona.
Tras alojar a dos estudiantes de un programa gestionado por Carlos V Education, detecté un desperfecto en una habitación de mi vivienda inmediatamente después de su salida. Lo comuniqué ese mismo día, aporté fotografías, seguí todas las indicaciones de la organización y presenté una reclamación formal por escrito.
La respuesta final ha sido que no asumirán ningún coste porque, según ellos, no existen pruebas suficientes para atribuir el daño a los estudiantes. Sin embargo, tampoco aportan ninguna prueba, informe técnico o peritación que respalde su propia versión de los hechos. Simplemente deciden que no procede hacerse cargo de nada.
Antes de participar en el programa pregunté expresamente qué ocurriría si los estudiantes ocasionaban daños en la vivienda y se me trasladó que existía cobertura para este tipo de situaciones. Cuando ha surgido un problema real, la protección ofrecida ha resultado inexistente.
Lo más preocupante no es el importe de la reparación, sino el mensaje que recibe cualquier familia anfitriona: si se produce un desperfecto en tu vivienda, aunque lo comuniques inmediatamente y lo documentes correctamente, puedes acabar asumiendo tú solo todas las consecuencias.
Después de esta experiencia, considero que la empresa ha mostrado muy poco compromiso con las familias anfitrionas y una absoluta falta de voluntad para buscar una solución razonable.
No recomendaría participar como familia anfitriona con esta organización.








