Pésimo trato a los clientes
El día de ayer, fui a ver a un amigo que vive en esta residencia. Y fui pésimamente recibida por un portero llamado Álvaro, el cual es una persona completamente grosera y maleducada. Lo que pasó fue que yo desde el completo desconocimiento intenté acceder a la habitación de mi amigo sin saber que cuando son más tarde de las 10 de la noche ya no se puede acceder, a lo que este portero cuando yo esperé a mi amigo en recepción y mi amigo llegó, yo le pedí si no había alguna forma posible de poder entrar a la residencia y el sin mirarme la cara estando yo delante le dijo a mi amigo y citó textualmente: controla a tu invitada. Me parece una absoluta vergüenza que permitan a una persona con este carácter trabajar cara al público. Cuando salimos de la residencia a esperar a que saliese otro amigo no hacía más que mirarme continuamente y salir a la puerta para comprobar que yo estaba allí “la calle, espacio público”. Es una pena ya que yo también soy estudiante en Madrid que barajaba entrar a este sitio el curso que viene. Desde luego que ya no lo voy a hacer y hablaré de esta experiencia a cualquiera que desee conocerla.







